| “Nuestra empresa exporta sus productos a Bolivia” |
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Marcelo Morra es un vecino que fundó su negocio de accesorios para mascotas gracias a la ayuda del IMPTCE. La crisis de 2001 fue no solo un momento doloroso y de enormes pérdidas sino el inicio de un nuevo derrotero que encontraría a la Argentina, a partir del 2003, en pleno crecimiento y la recuperación económica. Se había tocado fondo, pero la impronta que Néstor Kirchner le imprimió a la economía, dio paso a una nueva etapa. Este empresario lomense, que vivió aquellos años de crisis, atraviesa actualmente su tercer mandato como presidente de la Asociación de Microempresarios y Emprendimientos del Conurbano Sur (AMECSUR). “Todo empezó con un curso del Instituto Municipal de la Producción, el Trabajo y el Comercio Exterior (IMPTCE) de Lomas: al concluir, expresé mi pesar por la disolución de este grupo de microempresarios, de amigos, no volverlos a ver. El apoyo de Arturo Garabelli, vicepresidente ejecutivo del IMPTCE, y de la profesora Liliana Rosario nos llevó a crear AMECSUR”, dice Marcelo Morra. A partir de eso, se iniciaron las reuniones semanales, las charlas, siempre poniéndole el pecho al trabajo con su emprendimiento y pensando en el desarrollo de la institución. “Comenzamos –agrega- haciendo una feria (muestra y venta de productos) en la Plaza Grigera. Feria que en estos momentos se desarrolla en la Plaza del Campeón, en Banfield”. Morra, cuya empresa se dedica fundamentalmente, a la fabricación de accesorios para animales (correas, ropas con especialidad en cuero y cadenas). La administración de su empresa se encuentra en Lomas –cuyo Municipio le otorgó la habilitación pertinente para la actividad–, aunque tiene un galpón de producción en Burzaco.
UN GRUPO ENTUSIASTA AMECSUR nació en el 2005, gracias a la iniciativa de un grupo de entusiastas microempresarios de Lomas de Zamora y otras localidades del conurbano Sur. Su participación en el Programa de Fortalecimiento de Microempresas (PFM) del IMPTCE, fue decisiva para cristalizar sus objetivos. “En esos momentos –señala Morra–, nos reuníamos emprendedores que habían logrado consolidar su actividad en ciertos rubros, con otros que quizás no tenían muy en claro sus objetivos”. La realidad marca que, además, la posibilidad de conseguir créditos a valores muy lejanos y convenientes en relación al mercado (6 % contra un 40 % anual), seducía y mucho. La cantidad de socios con que cuenta la institución hoy fluctúa. Tiene alrededor de 170 emprendedores activos. Junto con el IMPTCE y con la Fundación de Organización Comunitaria (FOC), se organizó un consorcio de préstamos para las microempresas, con una tasa muy baja (el 6 % anual señalado) que se logra a partir de ser subsidiada por la Secretaría de Desarrollo Social de la Nación. Más allá del afianzamiento de su empresa en el país (sus productos se venden en Buenos Aires, Paraná, Mendoza, La Plata, San Andrés, Haedo y Capital Federal), y, además, coadyuva a esto la participación en algunos de esos lugares de distribuidoras. “Esto sirve para despegar, para hacer crecer aún más a tu empresa”, explica el empresario lomense. A su vez, Morra hace cuatro años que participa de Misiones Comerciales en Expocruz, en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia), y también participó en un par de misiones en Chile. “Ya hace dos años que vengo colocando mis productos en Bolivia. La idea del progreso y seguir mirando hacia delante, es constante en el trabajo, aún en el día a día”. Finalmente, y tras destacar las condiciones que favorecen el comercio y venta de su productos y los de otros emprendedores en la dinámica del mercado interno, señala que “todos los que participan de AMECSUR tienen una deuda moral con el IMPTCE, que nos ayudó a iniciar este camino. Por eso, queremos responderles y acompañar a quienes transitan un proceso similar al nuestro”.
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